Santander

¿CAMBIAMOS EL MUNDO?

Suena fuerte ¿verdad? Al menos fuera de la realidad, utópico y con una pincelada de locura que lo hace indigerible. Está bien. Declaro mi respeto a quien así piense, pero al mismo tiempo no voy a dejar de expresar lo que siento acerca de esa realidad paralizante, así como la profunda convicción que tengo de que algunos locos guerreros vamos a cambiar el mundo.

Es cierto que los obstáculos que la vida nos ofrece pueden actuar sobre nosotros como elementos coercitivos que van moldeando nuestra personalidad, nuestra visión del mundo, de la vida y del lugar que creemos nos corresponde ocupar durante toda nuestra existencia. Pero también es cierto que sólo unos pocos son capaces de escapar de esa mediocre visión. Únicamente aquellos que aceptan esos obstáculos como elementos necesarios para su avance, si se atreven a transformarlos en retos, los aprovecharán como plataformas que les impulsan hacia adelante. Estos son los que hacen historia.

¿Que no crees que sea para tanto?... Yo sí lo creo. Para tanto ¡y más!.

Voy a poner mis cartas sobre la mesa. Me aburren quienes teorizan sobre actitudes para el éxito en la vida desde un status de zombi con título de magisterio. Mejor dicho, me escandalizan cuando su discurso no se corresponde con una vida de coherencia. Me indignan cuando no tienen el coraje de hacer con sus vidas lo que enseñan a otros para cambiar las suyas.

Por el contrario, me encanta la gente que se inviste de autoridad, que se legitima por sus actos y lucha por un mundo mejor. Me maravillan quienes transmiten esa posibilidad a través de su ejemplo, demostrando al mundo que sí se puede. Son los que nos contagian y dan poder; los que llenan de valor y valores nuestras mochilas invitándonos a seguirles. Son los líderes que este mundo hoy más que nunca necesita. 

¿Valoras el que te despiertes vivo cada mañana?, ¿que aprietes un interruptor y se encienda la luz?, ¿que abras el grifo y salga agua, incluso caliente?, ¿que abras el frigorífico y tengas allí tu desayuno?, ¿que tengas un coche a la puerta de tu casa para ir al trabajo?... ¿Lo valoras de verdad?, pues ¿quién crees que ha hecho posible esa realidad en la que hoy vives?... ¡Sí! Esos locos utópicos lo hicieron sacando a la humanidad de su anterior realidad.

¿Valoras el que muchas personas hayan dado su vida literalmente por defender valores comunes del ser humano?, ¿valoras la existencia de tantas y tantas personas entregadas al bien de los demás?... Ellos son los que hacen que el ser humano aún conserve su dignidad como tal al poner sus valores por delante de su racionalidad. Son también locos a los que la realidad les reta y con los que se cuenta para la construcción de un mundo mejor.

¿Crees en las señales?... Yo sí. La vida me puso a prueba y comprendí. Así nació un vehículo perfectamente adaptado para transformar esa realidad. Realmente es un medio que, como empresa de la que soy su máximo representante, me llena de inmenso orgullo. Pero también quiero que sepas que este es superado solamente por la capacidad que Bárymont tiene de adaptarse, de compartir, de ayudar, de transformar y de liderar una cruzada por la que cientos de miles de familias encontrarán su camino. Así lo creo, así lo digo y así lo hago.  

Es una trayectoria que tiene su origen muchos años atrás, como fruto de unas cuidadas semillas; una historia de éxito basada en la siembra continua de valores que contagian, manteniendo puro ese ADN que nos caracteriza y nos acompaña. Es mi historia, la de mi esposa Ana y la de nuestros hijos Javier y Lydia. También es la de numerosos líderes y familias que nos acompañan con la absoluta convicción de que es necesario actuar y de que si “la vida nos da limones nos hacemos una limonada”. Si la trayectoria que los zombis siguen no me gusta y algo no pinta bien, cambio la mía y oriento mi vida por una senda repleta de oportunidades para quienes aún vivimos. Suena bien ¿verdad?... Lo interesante es que ¡lo hacemos así!

Grandes y maravillosas sorpresas nos esperan para este año a quienes permanecemos vivos. Para quienes me acompañan os anuncio retos ya programados y que abrirán nuevas páginas en la historia. Es tu historia, es la mía y, como embrión, es la de toda la humanidad, pues llevaremos esta semilla por todo el mundo, demostrando que los valores y los sueños pueden caminar juntos en la misma dirección.

Si has leído hasta aquí y piensas ¿de qué va este loco?..., que sepas que te entiendo y te deseo afrontes tu vida con la dignidad que merece, pues es tuya y eres digno. ¡Sí!, este loco ha descubierto con hechos que es posible alinear mente, corazón y sentidos; y también que ello te hace feliz. Estoy seguro que, si así lo haces, entenderás lo que aquí has leído como mi humilde testimonio de que ¡SÍ SE PUEDE CAMBIAR EL MUNDO!, ¡y lo estoy haciendo!, aunque para ello haya tenido que arrebatar las riendas de mi vida a la racionalidad y entregarlas a los valores que, como ser humano, también me definen. Tu aporte, desde donde te encuentres, también contribuirá a ello. Quizás, y así lo espero, algún día oirás sonar los tambores de estos guerreros que avanzan en pos de un mundo mejor.

Te invito a conocer el mundo Barymont.

¡Feliz viaje!

 

Emilio Montaraz Castañón

(Presidente Ejecutivo de Bárymont y Asociados, S.A.)

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